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Qué es utc24h

Un emisor público de números aleatorios que cualquiera puede verificar, sin pedirnos permiso y sin creernos nada.

Qué hace

Cada 10 minutos —el turno— este sitio publica un conjunto de valores aleatorios y, junto a ellos, las pruebas de que nadie los eligió. Los valores y sus pruebas quedan en archivos firmados, copiados en repositorios públicos que no son nuestros.

No hay nada que instalar, nada que registrar y nada que pagar. La página que estás leyendo es el sitio entero.

De dónde sale el número

Cada turno se arma con dos insumos, y ninguno de los dos lo elegimos nosotros en el momento de publicar:

Quiénes producen la ronda de drand

drand no lo opera una empresa: lo opera un consorcio llamado League of Entropy, hoy de 17 organizaciones —universidades, fundaciones y empresas de seguridad, en países y jurisdicciones distintas:

ChainSafe · Cloudflare · Center for Digital Trust · EPFL · Emerald Onion · DIA · Ethereum Foundation · Kudelski Security · Protocol Labs · QRL · Universidad de Chile · UCL · StorSwift · IPFSForce · Automata · HSLU Hochschule Luzern · CUIT

Cada una aporta una parte, y el valor de cada ronda se produce por firma de umbral: hace falta que se pongan de acuerdo varias, y ninguna puede producirlo por su cuenta ni conocerlo antes que las demás. Nosotros no somos parte del consorcio ni tenemos influencia en él: solo leemos lo que publica, igual que cualquiera.

La lista al día y el detalle técnico están en drand.love.

Con esos dos insumos el resultado es una función determinista: mismos insumos, mismos números, en cualquier máquina y en cualquier momento. Nosotros no ponemos nada más.

Por qué no hace falta confiar en nuestra semilla

Es la pregunta correcta: la semilla la generamos nosotros, y nadie puede mirar por encima del hombro para ver si salió de verdad al azar.

No hace falta, porque la semilla sola no decide nada. El resultado sale de mezclarla con la ronda de drand, que produce una red de organizaciones independientes y que nosotros no controlamos. Y el orden es el que cierra el problema: quedamos atados a nuestra semilla antes de que exista el valor de drand. Aunque la eligiéramos a dedo, no sabríamos hacia dónde empujar.

Para torcer un resultado habría que romper las dos cosas a la vez: elegir la semilla y conocer de antemano una ronda de drand que todavía no se emitió.

Qué podés comprobar

Todo. El método está publicado entero, y hay verificadores en cinco lenguajes para que no dependas de un binario nuestro:

Los cuatro pasos están al lado de cada valor: en la portada, el ? de cualquier tarjeta abre la verificación de ese número, y el {} la misma comprobación con el código para correrla vos.

La hora del turno es la referencia

El número nace en la hora del turno y se publica unos segundos después: lo que tarda leerlo, firmarlo y anclarlo. Antes de esa hora no existe, y nadie —nosotros incluidos— puede conocerlo ni calcularlo.

Esa hora está fijada de antemano y es la misma para todo el mundo. Es el único instante que el archivo declara, y el que hay que mirar para saber cuándo se produjo cada valor.

Dónde vive todo

Los archivos firmados Un repositorio por año, con la emisión de cada turno. Nadie los edita nunca.
La especificación El formato del archivo y el método de derivación, completos, en el repositorio permanente.
El registro de claves Las claves públicas con las que se firmó cada época, en el mismo repositorio permanente.
Los verificadores El código en los cinco lenguajes, para leer o para correr.

Los enlaces a los repositorios están al pie de todas las páginas. Son de proveedores distintos y a propósito: perder uno no deja a nadie sin poder verificar.

Cómo cambia esto

Este sistema es una constitución que se autorregula. Nadie puede saber hoy qué va a hacer falta cambiar en 2031. Lo que sí se puede es dejar escrito de antemano cómo se cambia sin romper la confianza, y quedar atado a eso.

Es el mismo motivo por el que existen los RFC: un protocolo que va a durar décadas no se sostiene sobre la buena voluntad de quien lo mantiene, sino sobre un procedimiento público que cualquiera puede comprobar que se siguió. La regla no protege al que la escribe: lo obliga.

Hay tres instrumentos, firmados y no intercambiables:

Nota de cambio Se publica antes de un cambio planificado. Dice qué cambia, por qué, y cuál es el primer turno que corre con las reglas nuevas.
Nota de publicación Para lo que no se planifica. Nunca reescribe nada: dice qué tiene de malo lo publicado y se queda al lado.
Parte de incidente Pegado a un turno que no salió como debía. Puede existir sin emisión: es la única forma de explicar un turno donde no se publicó nada.

Los motivos salen de listas cerradas de identificadores, no de prosa nuestra. Así la comprobación es mecánica y la frase se puede armar en cualquier idioma — y no podemos suavizar una mala semana con una redacción que nadie compara.

De ahí sale lo que hace verificable todo lo demás: si un cambio requería una nota y la nota no está, el cambio es ilegítimo, y eso lo determina cualquiera mirando fechas.

Un hueco del histórico sin nada al lado es una anomalía. Hay que tratarlo como tal.

El procedimiento completo, en spec/notices.md: GitHub · GitLab

Qué no hay acá

No es una promesa: es cómo está hecho el sitio, y se comprueba mirándolo.

Responsabilidad

Los valores que publicamos son públicos y de libre uso. El uso que cada quien haga de ellos es de su exclusiva responsabilidad. No participamos, no avalamos ni supervisamos ninguna actividad de terceros que los utilice, ni tenemos relación con quienes lo hagan.

Publicamos un número con su prueba. Nada más que eso.

Qué cuesta y quién paga

El servicio es gratuito y no le cobramos a nadie: no hay cuentas, no hay pagos y no recibimos dinero de nadie, ni por emitir ni por lo que se emite. No hay patrocinadores ni donaciones, y no hay forma de enviarnos nada aunque alguien quisiera.

Mantenerlo cuesta poco —un servidor modesto y un dominio— y ese costo no crece con la cantidad de gente que mire: emitir un turno cuesta lo mismo con diez visitantes que con diez millones. Por eso el sitio no necesita que nadie lo sostenga para seguir existiendo.

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